Empieza por el hiragana y el katakana, y luego construye kanji, vocabulario y gramática por toda la escalera del JLPT, de N5 a N1. Tanuki usa repetición espaciada y recuerdo activo, así que lo que aprendes se queda en tu memoria y no solo en la lección de hoy. Sin rachas y sin culpa.

Kana → N5 → N4 → N3 → N2 → N1
Casi todas las apps son buenísimas arrancando y callan sobre lo que viene después. Tanuki está afinado para la memoria a largo plazo, desde el primer trazo de un kana hasta el vocabulario avanzado de N1.
Cada kana y cada kanji se traza golpe a golpe, en el orden real de escritura, y se ata a un sonido y a un gancho de memoria.
Un algoritmo moderno, FSRS, devuelve cada palabra justo cuando estás a punto de olvidarla, así no desperdicias ni un minuto de repaso.
Después del primer vistazo escribes la respuesta en un teclado kana. Reconocer una tarjeta no es lo mismo que saberla.
Aquí el acento tonal japonés es un dato, no una suposición. Cada palabra lleva su patrón, a la vista dentro de la lección.
La lectura va siempre encima del kanji, y los textos graduados convierten el vocabulario en comprensión real.
El progreso depende de las palabras que recuerdas de verdad, no de un contador diario. Pierdes un día y no se rompe nada.
Tu pantalla de inicio cambia según subes la escalera, desde un torii tranquilo hasta la cima del monte Fuji. El mismo mundo cálido, pintado a mano, en el que estudias.

Los kana, justo al principio.

N3, en plena escalera.

N1, lo más alto.
Conoces el hiragana y el katakana trazándolos, escuchándolos y atándolos a ganchos de memoria, y luego los unes en tus primeras palabras japonesas reales. El romaji desaparece en cuanto deja de hacer falta.
Sube la escalera del JLPT de N5 a N1 produciendo palabras y kanji de memoria, guiado por material comprensible: siempre una cosa nueva cada vez.
Lo fijas todo con textos de lectura graduados y repasos colocados en el momento justo, desde el primer kana hasta el japonés avanzado por toda la escalera del JLPT.
Tanuki te pone a empezar de cero. Trazas hiragana y katakana, oyes cómo suena cada signo y lo atas a un gancho de memoria, y muy pronto unes los kana en palabras reales. A partir de ahí crecen los kanji, el vocabulario y la gramática, hasta N1.
Sí, empezar es gratis. El hiragana, el katakana y todo el nivel N5 son gratis para siempre. Tanuki Pro abre de N4 a N1, por suscripción o con una compra única de por vida.
Tanuki está hecho para que recuerdes, no para que mantengas una racha. Un algoritmo real de repetición espaciada, FSRS, y el recuerdo activo hacen que el japonés aguante a largo plazo, y perder un día nunca te castiga. Los kanji llevan siempre su lectura en furigana, y cada palabra lleva su patrón de acento tonal, no una romanización a ojo.
Sí. Tus lecciones, la programación de repasos y tu progreso corren en el móvil, así que puedes estudiar en el tren o en el metro sin cobertura.
La repetición espaciada te devuelve cada palabra justo antes de que la olvides. Tanuki coloca cada repaso con un algoritmo moderno, FSRS, así que recuerdas más estudiando menos rato.
Depende de cuánto practiques. Con sesiones diarias cortas, N5 llega pronto, y Tanuki sigue después hasta N1. No hay fecha límite ni prisa ninguna.
Sí. Cada palabra lleva su patrón de acento tonal, y el furigana se coloca sobre los kanji allí donde aparecen, así que nunca te quedas atascado en un carácter que aún no has estudiado.
Empiezas gratis, funciona sin conexión y está pensado para ir con calma. Tanuki ya está en el App Store, y Google Play viene después: hiragana, katakana y kanji, hasta N1.